Jainismo

Los jaínos creen que toda alma es potencialmente divina y puede alcanzar la meta verdadera, siguiendo estrictas prácticas ascéticas y purificadoras . Esta religión de liberadores pacíficos, practica la no violencia para con todos los seres vivos (ahisma).

Jainismo

El Jainismo es una religión antigua. Se considera que su fundador fue Vardhamana Mahavira (599-527 a.C.).

Para los jainí no existe una divinidad omnipotente creadora del universo, ya que la ley de la recompensa por las acciones realizadas es suficiente para explicar el destino de los hombres, que puede renacer con una condición demoníaca, animal, humana o divina, todas ellas, destinadas a un mismo fin.

Cosmogogía y doctrina

Pese a que el jainismo carece de una doctrina relacionada con la existencia de un creador, la cosmogonía de este credo toma la forma de una gigantesca persona en cuya cintura están situados los seres humanos. Por sobre él, existen varios cielos y por debajo, varios infiernos. El jiva, o alma liberada asciende, libre de su karma, a la cumbre del universo, permaneciendo allí inmóvil y libre de todo tipo de sufrimiento. De cada alma es, en sí misma, omnisciente, pero pierde este conocimiento debido a la corrupción; la única forma de llegar a recuperar su ominisciencia original es a través de la liberación. La realidad del universo y su historia se organiza en siete tattva o verdades fundamentales:

  • jiva: Sustancia espiritual

  • ajiva: Sustancia inanimada

  • asrava: flujo de la materia en el alma

  • bandha: esclavitud consiguiente

  • sanvara: detención del flujo material

  • nirjara: eliminación de la materia acumulada en el alma

  • moksha: liberación

La doctrina del jainismo tiene un carácter más severo que el budismo y su principal virtud es la ahisma (no violencia para con los seres vivos). Los monjes jainistas están obligados a pisar el suelo con mucha ligereza y suavidad ante la posibilidad de aplastar insectos y pequeñas formas de vida. Tenían que barrer el terreno con plumas de pavo real para dejarlo libre de seres diminutos. Estaban obligados también a filtrar el agua por beber o portar máscaras.

Los fieles laicos deben llevar una vida austera y una práctica de disciplina mental. Rechazan por convicción cualquier trabajo que implique alguna forma de violencia o venta de alcohol. En ocasiones los jainí realizan procesiones, veneraciones a personajes destacados de su fe, u ofrendas vegetales a los símbolos religiosos.

Se calcula que actualmente existen unos tres millones de jainistas.

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